La paz no puede entenderse simplemente como ausencia de guerra ni como una tregua frágil entre violencias sucesivas. Pide ser pensada y cultivada como una construcción histórica, ética, espiritual, social y política; como una tarea paciente, siempre inacabada, que exige lucidez crítica, memoria del sufrimiento, apertura al diálogo y un compromiso sostenido con la justicia. A partir de ello, este libro no ofrece una visión única ni cerrada, sino un entramado de voces, saberes y sensibilidades que convergen en una búsqueda común: comprender con mayor hondura qué hace posible la paz y qué la obstaculiza en nuestras sociedades heridas. Derecho, Sagrada Escritura, teología, filosofía, pastoral, ecología integral y experiencia testimonial se entrelazan aquí no como discursos yuxtapuestos, sino como perspectivas que se iluminan recíprocamente al servicio de una cuestión decisiva para nuestro tiempo.
