Esta obra recorre diferentes paisajes y regiones de la Argentina y de países hermanos, viendo cómo el lapacho y su flor se adaptan y se representan.
Nombres imborrables como el de la correntina Marily Morales Segovia o el del tucumano Rolando “Chivo” Valladares aparecen en esta obra, junto a los de decenas de poetas que han homenajeado al lapacho con su prosa.
La propuesta es un panorama amplio y profundo: el lapacho y los lugares, el lapacho y la naturaleza/religión, el lapacho y el amor, y un recorrido rico y maravilloso por las bondades de una especie emblema de muchos territorios.
