Alejandro Dujovne
Entrevista de Ignacio Artola (REUN, Argentina)
A fines de 2024, el informe Navegando lo incierto: usos y percepciones de la IA generativa en el sector editorial iberoamericano marcó un punto de referencia para comprender cómo la inteligencia artificial irrumpía en el ecosistema regional del libro. A partir de un amplio relevamiento entre profesionales de distintos países, este estudio elaborado por el Centro de Estudios y Políticas Públicas del Libro (EIDAES-UNSAM) junto al CERLALC-UNESCO, permitió dimensionar tanto el entusiasmo como las inquietudes que suscitan estas tecnologías en el ecosistema del libro.
Un año después, conversamos con uno de sus autores, Alejandro Dujovne, para revisar los cambios que se produjeron en un escenario que, lejos de estabilizarse, se ha vuelto más complejo. Dujovne —doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET y director del Centro de Estudios y Políticas Públicas del Libro (EIDAES-UNSAM)—, es una voz autorizada en el análisis de las políticas del libro y de la circulación de ideas en América Latina. Su trayectoria incluye estudios de referencia como Políticas y estrategias de internacionalización editorial en América Latina y El ecosistema del libro en Iberoamérica (CERLALC-UNESCO), así como el libro Una historia del libro judío (Siglo XXI, 2014).
En esta entrevista, Dujovne actualiza el diagnóstico trazado por el informe y advierte una aceleración en la adopción de herramientas de IA dentro del sector, aunque aún predomina un uso exploratorio y desigual entre grandes y pequeñas editoriales. También analiza el modo en que la plataformización y la digitalización están reconfigurando las prácticas de lectura y los modos de circulación del conocimiento, y propone analizar los desafíos que implican el equilibrio entre
la innovación tecnológica y la preservación de la dimensión cultural, intelectual y humana del trabajo editorial.
A casi un año del relevamiento, ¿qué transformaciones observa en el uso cotidiano de la IA dentro del sector editorial? ¿Ha percibido una aceleración en la adopción o una actitud más cautelosa por parte de editores y autores?
Luego de presentados los resultados del estudio, hemos buscado seguir con atención los usos y las discusiones que hay acerca de la IA en el sector editorial. Tarea compleja, pues —como subrayamos en el informe—, el sector editorial iberoamericano es muy grande y diverso, tanto respecto de los actores que lo conforman (traductores, ilustradores, escritores, editores, libreros, etc.), como en las posiciones y trayectorias de esos actores en cada mercado. Señalo esto, ya que es importante tener presente que esta tecnología, como cualquier otra, no aparece ni se despliega en el vacío; por el contrario, es apropiada, utilizada y valorada de distintos modos en función del lugar que ocupa y del rol que desempeña cada actor.
No obstante, podemos decir que hay un mayor uso laboral de la IA. Son pocos los casos que aún no han probado utilizarla en alguna tarea, desde agilizar la respuesta de correos electrónicos o escribir sinopsis, pasando por lluvias de ideas, hasta la realización de traducciones o ilustraciones. A diferencia de hace un año, cuando solo la mitad declaraba haberla usado para el trabajo; hoy, sin duda, estaríamos hablando de más del 90%. Este incremento y aceleración en el uso de la IA es resultado, entre otras cosas, de la multiplicación de sistemas de IA en los programas y aplicaciones que utilizamos diariamente en los distintos dispositivos digitales. Todo programa de relieve tiene hoy un botón incorporado con un motor de IA generativa.
Esto no significa, sin embargo, que esos usos sean producto de una planificación o una capacitación. Por lo que venimos observando—y en sintonía con los resultados del informe—, se sigue viendo un uso de carácter exploratorio, un aprendizaje a partir de la experiencia antes que una incorporación sistemática. Se observa también una diferencia sustancial entre las grandes empresas y las pequeñas editoriales: las posibilidades de invertir en capacitaciones y de incorporar rápidamente esas herramientas y darles un uso más amplio y diverso son evidentemente mayores en las primeras que en las segundas.
¿Ha variado la sensibilidad del sector respecto a la incorporación de la IA?
Sí, en dos sentidos. Por un lado, el hecho de que el tema se haya vuelto omnipresente en cualquier reunión profesional, que haya más experiencias de uso, y que, como señalé antes, la IA esté en prácticamente cualquier sistema, aplicación o plataforma que utilizamos de manera cotidiana, hacen que su uso, o el interés por su uso, se haya extendido y resulte algo cercano, accesible. Pero, por otro lado, esto ha venido acompañado de una serie de discusiones y de la circulación de información que han comenzado a encender algunas alarmas: preocupa el futuro laboral de buena parte de los actores del sector, y preocupa el respeto material y moral de la creación, es decir, los derechos de autor. Estas legítimas inquietudes aún no han logrado convertirse en una conversación sectorial lo suficientemente fuerte y ordenada como para proponer acciones tales como legislaciones que regulen el uso, o bien códigos de buenas prácticas compartidos.
¿Qué hechos o debates recientes le parecen más reveladores sobre el futuro de la IA en la edición?
Estamos en un momento aún incipiente de la IA generativa en general, no solo en el mundo editorial. Estamos viendo, en tiempo real, sus transformaciones, correcciones, alcances, avances, usos, y aún no sabemos, o nos cuesta imaginar, los futuros que se abren y los que se cierran. Creo que una pista posible, al menos en el sentido de los derechos de autor, uno de los temas más sensibles para el mundo del libro, reside primero en los fallos judiciales y luego en algunas regulaciones. De a poco, la justicia está resolviendo controversias en distintos lugares del mundo y, de ese modo, comenzando a sentar las bases y principios de lo que las empresas no pueden o no deberían hacer. Por ejemplo, la sentencia de un juez de San Francisco en Estados Unidos que condenó a una de las principales empresas de IA a indemnizar a los autores por el entrenamiento de su modelo de IA con libros obtenidos mediante descargas ilegales, sin el correspondiente pago, sienta un precedente de gran trascendencia. Considerando que los motores de IA basaron parte de su entrenamiento en cientos de miles, si no millones, de libros.
¿Cómo imagina la coexistencia entre trabajo humano y herramientas generativas en actividades clave como corrección, diseño, traducción o ilustración?
Tal como funciona la IA generativa hoy, su uso exige un control muy cercano y cuidadoso por parte de profesionales. Tanto su lógica de funcionamiento como los criterios y las formas de entrenamiento de los principales sistemas de IA generativa presentan numerosos problemas y sesgos que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos o son minimizados frente a las notorias ventajas que ofrece. Sin embargo, para un trabajo editorial de calidad, estos sesgos y problemas, aunque sean pocos —que no lo son—, son problemas mayúsculos. Desde la estandarización del lenguaje y de estructuras narrativas, pasando por errores de datos, hasta las valoraciones culturales y sociales encubiertas y “alucinaciones”, líneas que suenan absolutamente verosímiles y coherentes en un contexto, pero que resultan falsas invenciones producidas por los sistemas. Todo ello hace que, al menos hasta hoy, el trabajo de la IA generativa deba ir siempre acompañado por el ojo humano, un trabajo común, controlado, o una co-creación en el caso de la labor creativa.
El informe mencionaba la entrada de nuevos actores como las plataformas digitales con lógicas de maximización de beneficios. ¿Cómo evalúa el impacto de la plataformización en el campo editorial universitario?
Las universidades, incluyendo a las editoriales, se enfrentan a un escenario nuevo que se vislumbraba antes de la irrupción de la IA generativa en 2022, pero que se amplió y aceleró con su llegada. Me refiero a los efectos cognitivos y culturales de las nuevas formas de circulación y acceso al conocimiento, la información y el entretenimiento, producto de la combinación entre los celulares, las redes sociales y las plataformas digitales de distinta naturaleza. Esto ha impactado de manera profunda —y aún poco estudiada—, en el volumen y las modalidades de lectura de los estudiantes (y también de los docentes), así como en las formas de
comprensión de lo leído. Esto supone un desafío inédito para un sistema educativo que se forjó a partir de una modalidad de lectura centrada en el libro. Esto no significa asumirlo como una fatalidad tecnológica, sino diagnosticar esos cambios, comprenderlos, y preguntarnos qué pueden y deberían hacer las universidades. La IA ha acelerado y profundizado esas transformaciones. Las editoriales tienen un papel clave que jugar, pues son quienes deben garantizar tanto la producción de información de calidad como el modo o los modos de comunicar esos hallazgos o ideas de la manera más eficaz posible para contrarrestar la circulación de información de escasa rigurosidad
o, directamente, falsa.
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Una navegación pionera
El informe “Navegando lo incierto: Usos y percepciones de la IA generativa en el sector editorial iberoamericano”, elaborado por Alejandro Dujovne, Valentina Cuneo y José Diego González, constituyó el primer relevamiento amplio sobre cómo la inteligencia artificial generativa está siendo percibida y utilizada en el ecosistema editorial de la región. La investigación recogió las respuestas de más de 2,000 trabajadores y trabajadoras del libro —editores, traductores, diseñadores, ilustradores, correctores, libreros y agentes de prensa—, y contó con el respaldo de 48 organizaciones gremiales y profesionales.
Del trabajo surge que las principales inquietudes se concentran en la protección de los derechos de autor y la valorización del trabajo creativo, especialmente entre traductores e ilustradores, mientras que perfiles vinculados a edición, diseño y comercialización muestran una mayor experimentación con estas tecnologías.
El texto completo puede consultarse aquí: https://cerlalc.org/publicaciones/navegando-lo-incierto-usos-y-percepciones-de-la-ia-generativa-en-el-sector-editorial-iberoamericano-2/
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El entrevistado
Alejandro Dujovne es doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET, y director del Centro de Estudios y Políticas Públicas del Libro (EIDAES-SCCyT) de la Universidad Nacional de San Martín. Se especializa en la producción y circulación internacional de libros e ideas, traducción y edición en América Latina, editoriales universitarias, edición de ciencias sociales y ferias internacionales del libro.
Entre sus publicaciones destacan Una historia del libro judío (Siglo XXI, 2014) y los estudios Políticas y estrategias de internacionalización editorial en América Latina y El ecosistema del libro en Iberoamérica (CERLALC-UNESCO, 2020 y 2022). Coautor de Navegando lo incierto: usos y percepciones de la IA generativa en el sector editorial
iberoamericano (2024) y, junto a María Claudia López, la “Agenda para reforzar el acceso democrático al libro, la lectura, la escritura y la oralidad”, documento base para la XXII Conferencia Iberoamericana de Cultura en el marco de #Mondiacult2025-UNESCO.
Nota: En la elaboración de este contenido se utilizaron herramientas de inteligencia artificial generativa como soporte técnico, manteniéndose la conducción, el juicio crítico y la validación de resultados a cargo de autores humanos.
