La llegada de la navegación a vapor al río Amazonas, en 1853, fue un proyecto que entrelazó nociones de modernidad y progreso con procesos de racialización del trabajo marítimo. En este libro, la racialización es un elemento clave para discutir los lugares de subalternidad asignados a la categoría marítima, compuesta por descendientes de indígenas y africanos. Concebida por la oficialía, la separación de las funciones a bordo no se limitaba a la organización de las tareas, sino que buscaba expandirse para impedir la autonomía de la marinería fuera de los barcos. Este estudio evalúa el peso de estos lugares en la «formación» de una categoría aún poco explorada por la historiografía, debido al alcance de su movilidad por el río más grande del mundo. A partir de los lugares creados por la propia marinería y su asociacionismo, esta se hizo ver como sujeto de derechos y de su propia historia.
