El libro aborda el uso de la violencia escenificada en el cine como recurso narrativo, expresivo y discursivo. Tomando las escenas de lucha como lugares privilegiados para examinar la relación entre cultura y cine, el libro examina el significado de la violencia escenificada en las obras del director japonés y cómo este proceso aúna las tradiciones cinematográficas orientales y occidentales, con la cultura marcial propagada por la figura del samurái y su código de honor, el bushido, elementos importantes del nacionalismo japonés.
