Multilingüismo y edición académica

Elea Giménez Toledo
Grupo de Investigación sobre el Libro Académico (ILIA,
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
*Texto publicado en el Boletín Tendencia Editorial No. 22 Especial
de la Universidad del Rosario

En la ciencia, lo local y lo global tienen canales de publicación diferenciados y se expresan en distintos idiomas. Hay disciplinas y líneas de investigación claramente internacionales que abordan problemas globales, se valen de un lenguaje universal y unívoco y utilizan el inglés como lengua de intercambio de conocimiento. Otras, sin embargo, se ocupan de temas de investigación más locales, apegados al territorio o socialmente relevantes. En sus análisis intervienen enfoques y metodologías inscritos en distintas escuelas de pensamiento: el conocimiento en estas áreas no es monolítico. Son investigaciones que se publican en las distintas lenguas nacionales, en revistas del país o de la región y, también, en muchas ocasiones, en libros. Esta diferenciación en los patrones de comunicación no es una conjetura: está bien descrita en la literatura científica.

Las disciplinas científico-tecnológicas se corresponden habitualmente con el primer patrón de comunicación científica; mientras que las humanísticas y sociales responden más al segundo perfil. Pero no siempre es así: en ocasiones, los investigadores en medicina, por ejemplo, han de publicar en idiomas distintos al inglés para que sus resultados alcancen a quienes ejercen la práctica médica en un país, o los historiadores publican en inglés, porque analizan cuestiones de alcance internacional. De hecho, es cada vez más frecuente que los currículos de los investigadores muestren un doble itinerario de publicación recurriendo a revistas y editoriales internacionales o extranjeras cuando el tema de investigación así lo requiere y publicando en revistas y editoriales de su país cuando presentan resultados de interés más local y que deben publicarse en el idioma de ese país o región. Cada investigación tiene su lugar. Y ese lugar, ese “canal de publicación”, viene marcado por la naturaleza de la investigación. Reconocer este hecho debería ser una de las claves de la evaluación de la actividad científica. Implica darle confianza y autonomía al investigador para seleccionar los canales de publicación más pertinentes y estrechar el vínculo entre ciencia y sociedad.

Muy especialmente supone:

a. Proteger la ciencia que se hace en los distintos idiomas, para garantizar que los resultados de investigación lleguen y puedan ser leídos por los destinatarios más interesados. Solo así los resultados generarán el impacto social esperado.
b. Proteger las estructuras editoriales de cada país que sustentan esa producción científica y, con ello, apoyar a todo el sector editorial implicado en la publicación de la ciencia. 

Estas ideas impulsaron la Iniciativa Helsinki sobre Multilingüismo en la Comunicación Científica, que comenzó en 2019 y que hoy respaldan instituciones e investigadores de todo el mundo. Mediante las recomendaciones que plantea la iniciativa se pone de manifiesto la estrecha relación existente entre política lingüística, política científica y sector editorial, y se insta a proceder en consecuencia. También la Declaración de San Francisco, el Manifiesto de Leiden y el documento ENRESSH, sobre desafíos de la evaluación científica en humanidades y ciencias sociales reivindican, de cierto modo, el multilingüismo en la ciencia, al considerar las diferencias en la comunicación científica de las distintas disciplinas.

La fortaleza de un idioma en la ciencia implica preservar la investigación en determinados temas, con determinados enfoques metodológicos, y orientada a resolver problemas locales o regionales, que no son atendidos por la investigación de perfil internacional. Con ello, la investigación se mantiene en su necesaria pluralidad, diversidad y riqueza. Cuando a esto se le une que hay lenguas globales, como el español, que es hablado en muchos países del mundo por unos 580 millones de personas, es manifiesta la relevancia de considerarlas, cuidarlas y protegerlas en todas sus dimensiones. El inglés es fuerte no solo porque es lengua franca para muchas disciplinas científicas y tecnológicas y porque muchos de los países donde más se invierte en investigación son angloparlantes, sino también porque las estructuras editoriales y de información científica más fuertes proceden del ámbito anglosajón. Esto nubla de alguna manera el peso que en la ciencia se le concede a la edición académica en otros idiomas. Al desarrollar el registro de editoriales académicas ABP (Academic Book Publishers), estamos observando la enorme diversidad de editoriales académicas que en los distintos países del mundo publican libros en distintos idiomas y abordan temas de investigación local y socialmente relevantes. Si se logra completar la cartografía de las editoriales académicas latinoamericanas —algo que se ha conseguido con spi Colombia—, se estará contribuyendo a hacer visible y reconocible la producción editorial de la región. Para lograrlo, es necesario investigar e involucrar a la academia, a instituciones y a empresas en la investigación sobre edición. La Plataforma Temática Interdisciplinar ES-CIENCIA, impulsada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España está comprometida con este fin.

En definitiva, urge reconocer el valor intrínseco que tiene el espacio académico de discusión e intercambio de conocimientos que compartimos al compartir el idioma. Urge también tomar conciencia de la edición académica en español como un todo: pensando en su estructura, estudiando las prácticas y los modelos editoriales, propiciando acciones colectivas que permitan a las editoriales afrontar la transformación digital y la transición al acceso abierto, poblando la red de contenidos académicos en español y diseñando políticas lingüísticas y científicas que, acompasadas, velen por el fortalecimiento del español como lengua de comunicación científica.

Referencias

ENRESSH. (2017). Challenges of the evaluation of social sciences and humanities research (SSH) ENRESSH – European Network for Research Evaluation in the SSH. https://enressh.eu/documents/challenges-of-the-evaluation-of-social-sciences-and-humanities-research-ssh/

Giménez, E., Kulczycki, E., Pölönen, J. y Sivertsen, G. (2019). Bibliodiversity – What it is and why it is essential to creating situated knowledge. London School of Economics Impact [blog]. https://blogs.lse.ac.uk/impactofsocialsciences/2019/12/05/bibliodiversity-what-it-is-and-why-it-is-essential-to-creating-situated-knowledge/

Hicks, D., Wouters, P., Waltman, L., De Rijcke, S. y Rafols, I(2015). Bibliometrics: The Leiden Manifesto for research metrics. Nature, 520(7548), 429-431.

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