Esta obra pretende hacer visible la vida de los campesinos pobres que poblaron el Recóncavo sur de Bahía tras la abolición de la esclavitud. Su misión era superar el olvido ideológico de la historiografía impregnada de racismo estructural y documentar los legados de la esclavitud doblemente ocultos, no sólo por los historiadores, sino también por los propios descendientes de los antiguos esclavos.
La autora interpreta los discursos, silencios, olvidos y declaraciones no dichas de 30 entrevistados en una confrontación de múltiples encrucijadas entre los planteamientos teóricos de la historia oral y una vanguardia de la historiografía contemporánea dedicada a comprender la sociabilidad del campesinado heredada de las culturas africana e indígena.
