Según la época y el lugar, los mapas de ficción han desempeñado papeles muy diversos. Han representado mundos al revés, satíricos, críticos o utópicos; han difuminado la distinción entre el mundo del libro y el del lector; han alimentado la razón y los sueños, incluso más allá de la letra del texto. Viajando de obra en obra, Roger Chartier ofrece en este ensayo un nuevo enfoque de la movilidad de las ficciones y sus interpretaciones.
