Basándose en su propia experiencia -incluida una visita a una Convención de la Tierra Plana-, así como en investigaciones académicas, McIntyre describe los temas comunes del negacionismo científico, presentes en campañas de desinformación que van desde la negación por parte de las tabacaleras en los años 50 de que fumar causa cáncer de pulmón hasta los actuales antivacunas.
Describe sus intentos de utilizar sus dotes de persuasión como filósofo para convertir a los partidarios de la Tierra plana, sorprendentes discusiones con mineros del carbón y conversaciones con un amigo científico sobre los organismos modificados genéticamente en los alimentos. McIntyre ofrece herramientas y técnicas para comunicar la verdad y los valores de la ciencia, y subraya que la forma más importante de llegar a los negacionistas de la ciencia es hablarles con calma y respeto, exponerse y encontrarse con ellos cara a cara.
