Los campesinos zapotecos de la Sierra Norte de Oaxaca tienen mucho éxito en proporcionar a sus familiares alimentos abundantes y nutritivos de una manera ecológicamente sostenible, aunque los conceptos que guían sus prácticas agrícolas se consideran problemáticos, según los estándares de muchos agrónomos y botánicos. En este libro, Roberto J. González sostiene que las teorías y prácticas agrícolas y dietéticas zapotecas constituyen una ciencia local válida, que ha tenido una relación recíprocamente beneficiosa con los sistemas agrícolas y alimentarios europeos y norteamericanos desde el siglo XVI.
González basa su análisis en la observación participante directa en los campos de un pueblo zapoteco. Al utilizar un enfoque etnográfico, logra describir y analizar los ricos significados que las familias campesinas atribuyen a sus cultivos, tierras y animales. González también revisa la historia del cultivo del maíz, la caña de azúcar y el café en la región zapoteca para mostrar cómo los campesinos han adaptado inteligente y científicamente sus prácticas agrícolas a las condiciones locales a lo largo de los siglos. Al situar su estudio de la comunidad de Talea de Castro dentro de una perspectiva de sistemas mundiales históricos, toma en cuenta los efectos locales de las corrientes nacionales y globales.
