En octubre de 2019, un levantamiento popular sacude el sistema neoliberal chileno vigente desde el fin de la dictadura de Pinochet. En septiembre de 2022, la propuesta constitucional resultante de este levantamiento y presentada por la Asamblea Constituyente es rechazada en referéndum. Durante este periodo, los movimientos sociales protagonizaron un intenso proceso de politización, alimentando los debates dentro y fuera de la Asamblea. Esta experiencia política, con lecciones que van más allá de Chile, allana el camino para la reinvención de la democracia entendida como una actividad común, y no como un monopolio de la clase política. Esta reinvención requiere un trabajo de imaginación política que rechace la restauración o reproducción de un pasado idealizado o la reproducción de los últimos gobiernos «progresistas». Es lo que las feministas chilenas llaman «memoria del futuro».
