Desafíos de la gestión editorial desde la universidad pública

Luis Alberto Suárez Rojas
Director editorial
Fondo editorial UNMSM

La gestión editorial desde la universidad pública conlleva una serie de desafíos y oportunidades. Es innegable que desempeña un papel fundamental en el quehacer de la institución académica, tanto en su rol de formadora como en su labor de generadora de nuevos conocimientos. En este sentido, la gestión editorial se posiciona como un motor clave para la difusión del saber, la preservación del pensamiento crítico y el respaldo a la investigación académica, beneficiando a la comunidad universitaria y a la sociedad en su conjunto. Además, al propiciar la continuidad del pensamiento crítico, facilita un diálogo constante entre las diferentes disciplinas, promoviendo una perspectiva interdisciplinaria que amplía los horizontes y cuestiona los paradigmas establecidos. Este enfoque colaborativo no solo enriquece el debate académico, sino que también contribuye a la generación de ideas innovadoras con potencial para transformar diversos ámbitos de la sociedad.

Antes de la pandemia, existía una valoración desfavorable a la producción de libros en formato digital; no obstante, este contexto provocó que dicha valoración cambiara, y se reconociera que los libros digitales poseen múltiples ventajas. Una de estas es el acceso y la circulación más acelerada de los textos, pues el formato digital supera ampliamente las limitaciones físicas del territorio y es posible leerlo en varios soportes. En este panorama, fue fundamental asegurar que los procesos de producción y gestión editorial de los libros digitales siguieran las mismas pautas de calidad y rigurosidad, manteniendo los protocolos académicos. Eso contribuyó de manera decisiva a un cambio en el estatus y la percepción del libro digital por parte de los investigadores y los lectores. Definitivamente, lo que observamos en nuestra práctica cotidiana de gestión editorial es la alternancia de formatos (impresos y digitales) y el reconocimiento del mismo estatus. Esto claramente constituye una oportunidad para el crecimiento de los fondos editoriales universitarios.

Desde la universidad pública, es claro que las limitaciones financieras también constituyen un desafío importante para la gestión editorial. Podríamos, teóricamente, sugerir que esto impactaría no solo en el número de libros publicados al año, sino también en el formato y longitud de los mismos, así como en la composición de los equipos de trabajo. En nuestra experiencia hemos tenido limitaciones, que nos llevaron a evaluar de manera más creativa y ponderada la importancia de concentrarnos en una lista más selectiva de publicaciones al año y en el futuro impacto que estas pueden tener en el campo académico. Pensar de manera creativa sobre los desafíos y limitaciones implica transformarlos en oportunidades para lograr un mayor impacto y visibilidad con nuestra producción. Esto implica optar por estrategias como la coedición. Para nosotros, la coedición es una estrategia muy importante, pues contamos con aliados a nivel académico —entre editoriales universitarias y organizaciones—, tanto en el ámbito local como en la región de Latinoamérica.

Otro desafío importante es hacer crecer nuestro catálogo e incluir todas las ramas posibles del saber. En nuestra experiencia, nuestro catálogo ha crecido y hemos ampliado las temáticas, incorporando un número significativo de coediciones e incluso primeras traducciones al español de libros importantes en el mundo académico. Asimismo, se ha puesto mucho esfuerzo en preservar la calidad del producto, tanto en términos del libro como objeto como en sus aspectos sensoriales y artísticos. Esto ha tenido un notable impacto en la circulación de los libros y en el crecimiento de nuestro público, que se ve atraído por la versatilidad de la línea gráfica de la editorial. Además, la distribución es un factor importante marcado por las dinámicas de las librerías más importantes de la ciudad, quienes aseguran que los libros del Fondo Editorial lleguen a manos de los lectores. En adición a esto, nuestros lectores se diversifican a través de la participación del Fondo Editorial en la Feria Internacional del Libro de Lima y en otras ferias locales. En suma, no solo es importante asegurar un catálogo excepcional, sino también reflexionar sobre la dinámica de circulación de nuestros libros y encontrar estrategias que compensen algunas disparidades.

Hacer crecer nuestro catálogo es un desafío constante, y lo logramos mediante políticas claras de expansión, como los rescates editoriales. Esta práctica es una de las experiencias más significativas, ya que nos ha permitido recuperar textos que habían dejado de circular por falta de reediciones. Además, hemos retomado de los estantes de las bibliotecas tesis doctorales de destacados intelectuales sanmarquinos, las cuales habían tenido una circulación limitada. Otro ejemplo notable es el impulso de proyectos editoriales, como nuestra colección “Siembra Tesis Sanmarquinas” que pone a disposición de nuestros lectores los trabajos de jóvenes investigadores, cuyo esfuerzo ha sido reconocido por sus pares académicos y docentes.

Desde una perspectiva interna de los procesos, es crucial garantizar la calidad académica y científica de las publicaciones, lo que requiere un riguroso proceso de revisión por pares. Aunque este proceso puede ser lento y complicado, es indispensable. Las normas establecidas por la entidad que regula la producción científica exigen que los pares sean ciegos y externos, lo cual, aunque es fundamental, presenta sus desafíos. Esto supone en algunos casos que se prolonguen los tiempos de gestión editorial, debido a la recargada agenda de los evaluadores pares. Por otro lado, encontrar revisores cualificados y dispuestos a participar en el proceso puede ser complicado, especialmente en áreas muy especializadas donde hay pocos expertos disponibles. Además, publicamos trabajos de los intelectuales más destacados del área, algunos de los cuales han sido galardonados con el Premio Nacional de Cultura, la máxima distinción a nivel nacional.

Al inicio señalábamos que la gestión editorial desde la universidad pública implica algunos desafíos que están íntimamente relacionados con el quehacer de nuestra institución. En este sentido, es importante estimular tanto el diálogo interdisciplinario como el intercambio de saberes. Por ello, hemos apostado por la edición de textos de intelectuales indígenas, como el caso de Luis Never Tuesta, líder del pueblo Awajún, y Roldán Tumi, antropólogo indígena del pueblo Matsés, ambos de la Amazonía peruana. Creemos que es fundamental impulsar el conocimiento y las reflexiones de miembros de otros pueblos; sus perspectivas, cargadas de sabiduría ancestral y pensamiento crítico, nos cuestionan e interpelan. Divulgar estas ideas constituye un desafío y una oportunidad muy significativa para la edición universitaria.

En resumen, la gestión editorial en la universidad pública contiene ciertos desafíos y limitaciones. Para favorecer la divulgación de nuestros libros, se ha optado por políticas que incluyen la publicación de libros digitales, la recuperación de textos importantes como tesis, el impulso de colecciones y la difusión de libros de intelectuales indígenas. En este sentido, creemos importante tener en cuenta todos estos aspectos para lograr una gestión adecuada de los procesos editoriales y lograr un verdadero impacto en el mundo académico.

 

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