La edición de libros académicos: un universo de técnica, compromiso y afecto

Gabriella Noronha*
Coordinadora de la Editora UEMG

Cuando asumí la coordinación de la Editora UEMG, a finales de 2018, aún no comprendía la grandeza de la edición académica. A pesar de mi experiencia en gestión, mi vivencia en el mundo académico, del viejo amor por los libros y mi formación en edición, me dediqué a investigar aún más sobre el área, dado el gran desafío que se imponía. Descubrí en los estudios (gracias a increíbles investigadores como Leilah Bufrem, José Castilho, Flávia Rosa, Amanda Ramalho y muchos otros) y en la rutina de un editorial académica un universo de posibilidades, que despertó mi pasión y aún mayores ganas de explorarlo. Así, me alineé a los esfuerzos de la institución que culminaron en la mejora de la calidad técnica de las publicaciones, la ampliación de su alcance y aproximación con la sociedad, haciéndose más presente en internet y en las redes sociales a través del acceso abierto y facilitando a todos el contenido producido. En 2023, EdUEMG cumple 15 años llenos de realizaciones, proyectos y perspectivas.

Editar libros académicos incluye prácticas de edición propiamente dichas, desde la recepción de los originales, el trabajo de corrección de estilo en colaboración con los autores, las numerosas revisiones y mejoras del texto, la búsqueda de un diseño gráfico estéticamente agradable, que llame la atención del lector y contribuya al texto, el trabajo de divulgación… Pero no sólo eso. Los libros académicos son, por excelencia, sobre todo para las humanidades, la forma de hacer llegar al público los resultados de la investigación y el conocimiento acumulado en un área determinada de forma atractiva, comprensible y enriquecida. A diferencia de las obras académicas, su función no es defensiva, sino atractiva, esclarecedora y dialógica. De ahí la necesidad de cambiar la clave de la escritura, un proceso complejo pero sumamente enriquecedor. Además de investigadores, se forman autores. Por otra parte, los libros editados tienen el potencial de conquistar a otros investigadores y estudiantes, y a partir de ahí proporcionan el diálogo característico del entorno académico. Al final, los catálogos de las editoriales son la consolidación del conocimiento acumulado en las diversas áreas, constituyendo verdaderas bibliotecas del conocimiento científico de un país.

Sin embargo, para las editoriales universitarias, especialmente las públicas, los retos son enormes. De las grandes a las pequeñas, sufrimos las presiones e incomodidades del mercado editorial combinadas con las dificultades estructurales características de este nicho, ya sea por los bajos márgenes de ingresos provenientes de la comercialización, o por la necesidad de financiación gubernamental para promover el acceso abierto. En los encuentros promovidos por la Associação Brasileira das Editoras Universitárias las quejas son habituales: equipos reducidos, limitaciones financieras y administrativas y, no pocas veces, una extrañeza por parte de la comunidad académica sobre la edición, una actividad que se realiza en el seno de las universidades pero que no se basa completamente en ninguno de los extremos del trípode docencia, investigación y extensión. Al mismo tiempo, hay un elemento que también unifica el discurso de los editores universitarios: la profunda dedicación (rayana en la devoción) a la edición de libros, traducida en compromiso y reconocimiento del valor del trabajo que implica. A pesar de todas las dificultades, perseveramos porque creemos en lo que se entrega a la sociedad, lo que nos da la motivación para mejorar nuestras prácticas e innovar día a día.

Cada libro publicado es el resultado del compromiso de varias personas, empezando por los autores, pero también de todos los equipos que producen y distribuyen lo que llega a los lectores, aunque sea desde detrás de las cortinas (o en la ficha técnica).

Con este espíritu, de tenacidad y cariño, celebramos hoy los 15 años de la Editorial UEMG. ¡Y que vengan muchos más retos y logros!

*Doctoranda y máster en Diseño, es funcionaria de carrera en el Estado de Minas Gerais desde 2008 y estudia las posibilidades de contribución del diseño a la mejora de los servicios públicos con enfoque social.

Compartir este contenido
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email