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Pandemia, no te tenemos miedo

Resultados de la encuesta sobre los efectos de la pandemia en la edición universitaria latinoamericana.

Daniela Verón

Desde mediados de marzo de 2020 los diferentes estados latinoamericanos y caribeños decretaron aislamiento social, preventivo y obligatorio a raíz de la pandemia ocasionada por el COVID-19. Desde esa fecha, los integrantes de la mesa directiva de EULAC manifestamos interés por el estado de situación y los posibles efectos que pudieran ocasionar a las editoriales universitarias de América Latina y el Caribe con el objetivo de brindar su apoyo y colaboración, y sobre todo, propiciar sinergias. 

En el mes de abril se realizó un primer balance sobre las estrategias de las editoriales universitarias ante la pandemia en el que participaron más de 100 editoriales de diferentes países de América Latina y el Caribe. Allí se plasmaron las diversas acciones que las editoriales realizaron para llegar a sus lectores, tanto se tratara de diferentes actividades y promociones por las redes sociales como diversas modalidades de apertura de sus catálogos en línea. 

Con el correr de los días y los meses, las editoriales empezaron a sentir las consecuencias de la pandemia en su funcionamiento. Desde EULAC consideramos oportuno realizar un sondeo, para lo cual se elaboró un cuestionario que recolectara información sobre la situación que estaban atravesando las editoriales con el fin de encontrar estrategias comunes para salir de la crisis.

La comisión directiva de EULAC agradece especialmente a las 77 editoriales universitarias de los 12 países que han enviado sus respuestas durante el mes de julio, con las que se han elaborado estas líneas.

El teletrabajo: nueva modalidad para los equipos editoriales

El primer reto al que se vieron enfrentados los equipos editoriales fue cómo organizar su trabajo a distancia. La adaptación a esta nueva realidad redundó en diferentes ritmos de trabajo así como la adopción de diversas formas. Si bien prevaleció la modalidad de teletrabajo, trabajo desde casa o trabajo online, algunas editoriales incorporaron guardias o rotación de personal. Para algunas, el teletrabajo ha resultado ser una experiencia altamente positiva que manifestaron mantendrán luego de la pandemia; para otras, ha sido una mayor carga de trabajo y ha ocasionado dificultades organizativas así como ha imposibilitado realizar determinadas tareas. Muchos señalaron la importancia que ha tenido en esta etapa el apoyo de las redes para compartir experiencias y enfrentar juntos los nuevos desafíos. La información obtenida señala, sin lugar a dudas, que esta modalidad constituyó, y constituye, un aprendizaje.

Lo que se pudo hacer del plan editorial y lo que quedó pendiente: de lo presencial a lo digital

¿Cómo llevaron adelante las editoriales universitarias sus planes editoriales? Como primera consideración, todas excepto tres casos vieron afectado su plan editorial. Las maneras de enfrentar las diversas etapas del proceso editorial variaron de diferente modo y medida de acuerdo a sus contextos nacionales, institucionales y sus propios modelos. 

A partir de las respuestas brindadas, se pueden extraer algunas líneas generales acerca de los puntos más afectados del plan de producción editorial. 

En la mayoría de los casos, las actividades referentes a la recepción de originales así como su evaluación, corrección, edición, diseño y maquetación se pudieron realizar sin mayores inconvenientes. No así las tareas administrativas por su dependencia respecto a otras áreas de la universidad o proveedores externos o por disponer de la documentación en las propias universidades.

Las dos áreas más afectadas en la mayoría de las universidades fue la producción y venta de libros impresos.  La producción se vio afectada por diversos motivos. Por un lado, debido al cierre temporal de las imprentas y, por otro, por la menor disponibilidad de recursos económicos, también ocasionados por una merma significativa en las ventas. Si observamos las respuestas: 50 editoriales dejaron de imprimir mientras 23 siguieron haciéndolo. Aquellas editoriales que producían sus libros digitales o estaban preparadas para ello fortalecieron esta modalidad: 62 manifestaron haber editado libros digitales (4 de ellas solo editan bajo esta modalidad), 9 no lo hacen y 6 están en proceso de digitalización. De tal manera, si bien hubo una merma en el plan de producción editorial, por otro lado, hubo un viraje hacia la producción de libros digitales.

Como se señaló anteriormente, la comercialización de libros impresos fue la otra etapa más afectada. Aunque el cierre de librerías físicas fue en su mayoría durante la primera etapa y luego hubo una apertura gradual con el sistema de envío a domicilio, las librerías universitarias y sus sistemas de venta online propios permanecieron cerrados siguiendo la normativa de las universidades. Asimismo, la cancelación de las ferias del libro afectó las ventas de libros de muchas editoriales que esperaban concentrar sus ventas en dichos eventos. Tampoco se realizaron envíos a los distribuidores. Aquellas editoriales que disponen de sistemas de venta online de libros impresos mediante terceros y acuerdos con plataformas para venta de libros digitales son las que sufrieron menores consecuencias.

La falta de ferias y eventos presenciales es la segunda área en que las editoriales se sintieron afectadas. Si bien estas actividades se suplieron con encuentros virtuales a través de las redes sociales, se observa que el encuentro presencial sigue siendo irreemplazable.

Un apartado especial merecen las actividades basadas en la comunicación y promoción. Esta es el área que más se ha desarrollado en esta etapa. A los usos habituales de las redes sociales, se sumaron otros que se hacían previamente de manera presencial como capacitaciones, presentaciones de libros, encuentros con autores y editores, foros e inclusive ferias de libros.

En síntesis, se observa una tendencia a suplantar los procesos editoriales presenciales por los virtuales. Aquellas editoriales que cuentan con una estrategia digital previa a la pandemia se vieron beneficiadas para hacer frente a los desafíos que la realidad impuso.

Cuadro: Cómo afectó la pandemia y el encierro a cada editorial
No. Preguntas Número de respuestas
Fuente: Encuesta EULAC, junio/julio 2020. Las respuestas están ordenadas de acuerdo a la cantidad de menciones de mayor a menor
1 En la producción y venta 42
2 En la falta de ferias y eventos presenciales 24
3 Aumento en la carga de trabajo 9
4 En la distribución, promoción y circulación 5
5 De forma positiva 5
6 En el desarrollo de tareas administrativas 4
7 Incumplimiento de metas 4
8 No ha afectado 3
9 Crecimiento de la editorial 3
10 Disminución del personal 2
11 Reducción de presupuesto 2

Lo que se viene: la intensificación del trabajo en red

La pandemia ha sido un desafío para las editoriales universitarias. Una oportunidad de adaptación a una nueva realidad ante la cual no han quedado paralizadas. La apertura de sus catálogos como primera reacción ante la necesidad de llegar a sus lectores, luego se vio enriquecida por nuevos modos de trabajo en los que las herramientas digitales jugaron un lugar clave. 

Un hilo conductor se desprende de las propuestas y comentarios de los y las encuestadas: la necesidad del trabajo en red. Este trabajo solidario y colaborativo que no es nuevo para nuestra región, a través de las redes nacionales y de la EULAC como red de redes, hoy pide más que nunca ubicarse como centro de nuestro trabajo. La necesidad de que este espacio de conexión siga creciendo para compartir experiencias, así como ofrecer formación para los colegas y dar visibilidad a los catálogos universitarios latinoamericanos, se transformará en una fortaleza para la edición universitaria latinoamericana.

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