En esta obra la familia Reynoso es presentada por el autor mediante una estructura narrativa entre la investigación y la ficción, que resulta atractiva y sugerente. En su novela de 37 breves apartados y utilizando saltos en el tiempo, Elizalde González nos adentra en la vida de estos hombres y mujeres, que migraron de Jalisco a La Laguna, donde a finales del siglo XIX y principios del XX construyeron una nueva realidad. Conforme avanzamos en la lectura nos damos cuenta de que la historia de unos es la de todos, advirtiendo la universalidad humana y la posibilidad de que al acercarnos al pasado podemos asimilar mejor el presente, situándonos en él de un modo más cercano, comprensivo y profundo.
