Este libro es ambiguo. Por un lado, abraza el objetivo de llevar al lector a reflexionar sobre el lenguaje médico y algunos de sus rasgos lingüísticos, hablados o escritos, en el entorno sanitario -clínicas, hospitales, consultas-. Por otro, opta por una metodología subjetiva, a través del relato de la experiencia de un paciente en tratamiento oncológico, que escucha y lee a los mismos profesionales sanitarios en sus entornos de trabajo y en sus diferentes estados de ánimo.
Pero esta aparente incompatibilidad se justifica por el tipo de texto que de él surge, es decir, una forma de divulgación científica de un discurso con el que todos nos encontramos alguna vez: el informe del diagnóstico, la defensa del tipo de tratamiento, la investigación etiológica de las causas. Es en el juego conversacional de los entornos médicos donde reside el objeto de este trabajo, que muestra que los sujetos ocultos en los discursos médicos pueden emerger en el lenguaje como pacientes que (re)construyen sus historias y resistencias.
